viernes, 30 de octubre de 2009

HANAL PIXAN

CULTO A LOS MUERTOS





El culto a los muertos es una práctica que data desde las civilizaciones más antiguas debido a que el hombre se ha planteado preguntas acerca de la vida y de la muerte. Según las civilizaciones antiguas la vida no se acaba con la muerte sino que se cambia a otro estado de vida.

En América la mayoría de las culturas prehispánicas daban culto a sus muertos.
A raíz de la muerte, se amortajaba el cadáver, rellenándole la boca con una pasta de maíz molido (keyèn) o con granos de dicho cereal, a fin de que tuviera que comer durante su viaje.
Cuando el difunto era rico, se sustituía lo anterior por unas cuentas de jade o jadeita a manera de monedas.
Los entierros y ritos funerarios variaban de acuerdo a la condición social y económica del difunto, y era de rigor depositar en las tumbas los objetos de oficio, profesión y rango del muerto.
A los plebeyos o gente sin importancia se les enterraba bajo el piso o en el patio de sus casas, las que seguidamente eran abandonadas, por el gran terror que tenían a los muertos.
A las gentes de calidad nunca se les enterraba sin amuletos, instrumentos, joyas, vestidos y un perro.
Cuando se trataba de grandes señores, se sacrificaban esclavos para que no les falten servidores en la otra vida.
Cuando se trataba de personas distinguidas y de alcurnia se practicaba la cremación, depositando las cenizas en vasijas o urnas de barro, algunas en forma de estatua, sobre las que a veces se edifica en templos.
Según Landa, “se hacían también estatuas de madera, que tenían una cavidad en el cocodrillo o parte posterior de la cabeza, para echar en ella cenizas de una parte del cuerpo, que para el efecto se incineraba. El orificio era tapado con el cuero cabelludo del difunto y el resto del cuerpo se enterraba en forma ordinaria.

Pero estas prácticas de las culturas mesoamericanas se fueron transformando con la llegada de los españoles. Y al ir convirtiéndose a la religión cristiana (católica) estas prácticas de culto a los muertos fueron variando su significado sin perder sus rasgos prehispánicos, al paso de tiempo este culto a los muertos va perdiendo su sentido religioso, espiritual y cultural para establecerse en un sentido netamente comercial.

Sin embargo tomemos conciencia de nuestros valores e internémonos en esa basta sabiduría maya que tiene nuestra cultura y que en vez de avergonzarnos de ella nos sintamos orgullosos y podamos difundirla, es por eso esta preocupación de conocer el significado de todo lo que se hace el día de muertos denominado en lengua maya HANAL PIXAN.

• Según la creencia de nuestros ancestros las celebraciones inicia el 30 de octubre cuando se prepara el nixtamal que servirá de bienvenida a las almas chicas; fiestas que en nuestra tierra se celebra el 31 de octubre (en otros lugares 1 de noviembre fiestas de todos los santos, según el santoral católico). Este día se adorna la casa con papeles de colores alegres, se prepara el altar, en el se pondrán la comida que a nuestras almas chicas le gustaba comer en vida, también se pones dulces, juguetes (los tradicionales, trompo, canicas de barro, kimbomba), frutas, refrescos, la comida tradicional como los tamales, hechos de masa nueva, a la hora apropiada (según el lugar) se hace el rezo del rosario y al terminar se reparten todas las ofrendas que están en el altar.

• Celebraciones de almas grandes cabe aclarar que en este lugar se celebra el 1 de noviembre (en todos los lugares el 2 de noviembre como lo marca el santoral católico) para estas dos festividades se calean las albarradas, se limpia las calles, los patios, se pintan las casas, todo es alegría por que cada familia recibirá a sus familiares difuntos. El platillo tradicional son los mucbilpollo (pibipollo) esta comida se prepara con masa nueva, fríjol verde, manteca de cerdo, pollo, achiote, hoja de plátano y se entierra para su cocimiento.


En el altar se ponen dulces de calabaza, niame y yuca (son tubérculos sancochados y endulzados con miel) se encienden velas una por cada familiar difunto, acompleta la ofrenda, frutas, refrescos, licor, cigarros, agua e incienso; desde luego que el altar debe lucir muy bien adornado con flores de xpujuc (flor amarilla), xkanlol o tronadores que se dan en nuestra región y se pone una cruz o una imagen y una foto del difunto, y a la hora acordada el rezo del santo rosario y al terminar la repartición.

En algunos lugares se acostumbra preparar el desayuno a los fieles difuntos, éste consiste en poner en el altar panes de la región y chocolate caliente, así como encender las velas del día anterior.
Ya para concluir esta breve remembranza del HANAL PIXAN daré una explicación de los significados de todo lo que se hace y utiliza en estos días:

LA MESA: significa la tierra, el mundo donde vivimos. Sus cuatro patas: los cuatro puntos cardinales.
LA COMIDA; en este caso el pibipollo envuelto en hoja de plátano, representa al difunto amortajado
EL HOYO: donde se hacen los pibes, representa la tumba.
LAS FRUTAS, DULCES, LICORES Y DEMÀS OFRENDAS, representan todo lo que el difunto era en vida.
LAS FLORES: representan nuestra vida en este mundo.
EL INCIENSO: representa el olor agradable de la oración que sube hasta Dios.
LA CRUZ: nos recuerda que el hijo de Dios murió y con su resurrección nos ha salvado. Pero según los mayas la cruz alude a los cuatro puntos cardinales.
EL REZO: plegaria que se le ofrece a Dios para que perdone los pecados a nuestro difunto.
LA FOTOGRAFÌA: significa el afecto que se tiene al ser querido al recordarlo.
LAS VELAS: significa el lugar que se le deja al alma que va a venir, pero también tenía un sentido religioso cósmico: Colores: el blanco (zac) correspondía al Norte; el Amarillo (kan) al Sur; el Rojo (chac) al Oeste; el Negro (ek) al Este.
LA VELA SOLA: al encender las velas se hace nombrando a los familiares difuntos, al terminar siempre se deja una vela sola, es decir, no se nombra a nadie, ésta es para el ánima sola, para el alma que no tiene familiares o que no se acuerdan de él.
LAS ALBARRADAS CALEADAS: enseña el camino al difunto para que pasee por su pueblo y llegue a su hogar ayudado por la luminosidad de la luna.

Como se podrán dar cuenta son muchos los rasgos que enriquecen nuestra cultura, tratemos de preservarlos, sintámonos orgullosos de nuestras raíces y disfrutemos de estos días dedicados a los fieles difuntos, difundiendo nuestra cultura y rescatando nuestras tradiciones.